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Cómo Cobrar Más por Tu Trabajo como Freelance

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Uno de los momentos más propicios para cambiar nuestras tarifas es el cambio de año. Con el nuevo año llegan todos los buenos propósitos que a a los tres meses acostumbran a estar en el tintero de nuevo, y también el cambio de precios, que estos sí que acostumbran a ser permanentes.

No siempre es una buena idea querer aumentar precios, porque a veces nos falta experiencia, justo acabamos de empezar o bien nuestros precios son ya los adecuados. En cualquier caso, aquí lo que es importante tener claro es que el precio define el tipo de cliente con el que vamos a estar tratando y es importante ponernos en un segmento de precios que nos permita trabajar con el tipo de público que nos gusta a la vez que sentirnos justamente remunerados por nuestros servicios.

Si el problema es que no tienes muy claro de entrada cuánto cobrar por tus servicios, te recomiendo este post sobre cuánto cobrar como diseñador web profesional, que sirve tanto para diseñadores como para cualquier perfil creativo, además de dar bastantes ideas a tener en cuenta.


Cómo subir precios por nuestros servicios

Es un hecho, en el mundo hispano si cobras barato se considera que es de poca calidad. Yo he leído mil libros americanos sobre tema de precios, y sus estrategias no se pueden aplicar unilateralmente al mundo latino. Fijar precios es más un arte que una ciencia, y la pregunta clave debería ser con qué tipo de clientes queremos tratar. Porque hay quién está dispuesto a pagar lo que pidamos, la pregunta es si tenemos acceso a ese tipo de cliente y si a ese cliente podemos ofrecerle lo que requiere.

Consejos para cobrar más por nuestros servicios

A continuación detallaré una serie de consejos que pueden ayudarte a subir precios por tus servicios.


Cambiar nuestra imagen personal

Está claro que hemos de ser fieles a nosotros mismos, pero nos guste o no, la imagen es un plus enorme en la sociedad que vivimos y nos fiamos de las apariencias. Pongo un ejemplo bastante radical: Una pareja decidió montar un negocio basado en organizar estancias de lujo en Barcelona. Su público objetivo era gente que querían disponer de yates, suites y los sitios más exclusivos. Para poder ofrecer su servicio debían aparentar tener mucho dinero y ahblar el mismo lenguaje que ellos, pues en otro caso no habrían tenido acceso a ese tipo de cliente. Sin ser tan drásticos, con una mejora de la imagen, podemos aumentar nuestras tarifas, porque asociamos presencia a calidad.

Con esto quiero decir, que si quieres cobrar 3.000€ por una página web, tu imagen pública se debe corresponder con ese valor. Y si los quieres cobrar más de una vez, el valor que ofrezcas ha de ir en línea con esa cantidad, porque si sólo cuidas la imagen, antes o después se verá que eres un fraude y tu estrategia no habrá servido de nada. Las personas somos fondo y forma y para tener éxito en la vida, hemos de cuidar las dos.


Cambiar la imagen de nuestra web

No sólo se trata de nuestra imagen personal, también de nuestro local si lo tenemos y sobre todo de nuestra web. En el mundo latino aun falta mucha conciencia de la importancia de un proyecto web de éxito, pero si quieres cobrar más por tu trabajo, es fundamental que tu web transmita calidad y experiencia, porque de otro modo, lo que se percibirá es que tu precio no está en línea con tu talento.

Insisto en que cuidar la imagen lleva intrínseco cuidar el talento, porque si bien las apariencias engañan y en cambio nos dejamos llevar por ellas, antes o después se descubre la verdad y si lo que ofrecemos no está en línea con lo que vendemos, antes o después nuestra reputación quedará seriamente dañada y se acabará aquí el negocio.

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Divide tus tarifas y vencerás

En lugar de dar un precio cerrado por tu trabajo, el típico presupuesto, mejor divide tus tarifas en diferentes partes, de modo que algunas de ellas pasen a ser opcionales y puedas incrementar el precio de las mismas como un plus. Así, imagínate que ves mucho riesgo en de repente subir tus tarifas un 15%. Entonces lo que haces es que tu tarifa base sigue siendo la misma, pero si quieren además esto y lo otro, eso no lo incluyes en el precio original y le aplicas el 20% a esos suplementos.

Ejemplo. Me pides que te dé el presupuesto de tu web, y yo pongo como adicional hacer que el código esté orientado a SEO. El plus me lo gano si quieres un código orientado a SEO, con lo que mi trabajo consiste en hacerte sentir imprescindible el cobrar por este servicio añadido. Esto lo hacen mil empresas de mil sectores, desde las compañías de vuelos a los hoteles, es algo que deberíamos tener en cuenta a la hora de hacer un presupuesto y fijar nuestras tarifas.


Aprende a decir no a determinados proyectos

Es un error inmenso el coger a todos los clientes porque “estoy empezando” y “hay crisis”. No nos damos cuenta muchas veces que este tipo de cliente nos drena la energía hasta límites insospechados y luego no rendimos ni trabajamos a gusto. Peor todavía, ni tan sólo disfrutamos de nuestro tiempo libre por ese cliente que no para de entorpecer nuestra paz y pensamientos.

Hay gente por la que definitivamente no vale la pena perder el tiempo. Si emprendemos es porque queremos disfrutar de nuestro trabajo, no porque queramos dejar de ser esclavos de un jefe pesado para pasar a serlo de un cliente tirano. Aprende a decir no a determinados clientes y a poner límites a clientes abusivos. Porque entonces tendrás la energía para dedicarte a clientes que de verdad te son rentables y que te pueden traer otros clientes como ellos.


Haz ofertas con fecha límite

Si te faltan clientes, no bajes precios, haz ofertas con fecha límite. Pongo un ejemplo. Si veo que hacer una web vale 300€ lo primero que voy a pensar es que es una chapuza (y con razón). Pero si en cambio veo que el precio habitual son 600€ y sólo hoy hay una oferta por 300€, lo más seguro es que me lance de cabeza. No juegues con bajar tus tarifas a no ser que quieras un negocio low cost, juega con ofertas y promociones que incentiven el usar tus servicios y que pongan una fecha límite a poder acceder a las mismas.

Otra opción es ofrecer un descuento por pago por adelantado, aunque en mi experiencia si no te conocen antes no es muy probable que está estrategia sea muy eficiente, mientras que la de hacer ofertas con fecha límite siempre funciona.


Confía en ti mismo

No quiero aquí dar un curso de autoayuda ni nada que se le parezca, lo que sí que quiero enfatizar que si alguien no confía en si mismo eso se percibe y lleva a valorar menos el valor económico de los servicios de esa persona. Si tú te ves pequeño, el mundo te verá pequeño. No defiendo la arrogancia ni el “porque yo lo valgo”, defiendo el ser capaz de darse cuenta de los propios talentos y sacarles el máximo rendimiento. Defiendo el ser capaz de darse cuenta que todos tenemos algo que nos hace únicos y que ese don tiene un valor por el que debemos cobrar en nuestros servicios.

Te recomiendo el ebook The Laws of Charisma: How to Captivate, Inspire, and Influence for Maximum Success, con muchos consejos para aumentar nuestro carisma personal, yo lo estoy leyendo y me está encantando.


Conclusión

Aumentar las tarifas es fácil si sabes cómo. Lo más importante es definir a qué tipo de cliente te quieres dirigir, porque eso va a marcar no sólo tu modo de trabajo sino también tus precios. Si quieres hacer un cambio drástico, entonces todo tu exterior debería hacerlo contigo. Así, para incrementos sustanciales necesitarás un buen local, una buena web y más, con lo que has de ver si el incremento se corresponde con los beneficios obtenidos. Estudia siempre pros y contras, porque un aumento en facturación no siempre va unido a un aumento de beneficios. Busca aumentar tus beneficios netos y no te preocupes tanto de lo que facturas.

¿Y tú qué opinas? Deja un comentario.


Comentarios

  • Paulo

    Hola Sandra. He leído este y otro post tuyo que mencionas sobre los “clientes vampiro” Mis preguntas son las siguientes:
    ¿Sueles identificar este tipo de clientes inmediatamente en la primera entrevista? Si es así, me gustaría que me contaras muy brevemente ese tipo de señales. Muchas Gracias por compartir tu experiencia, como siempre, un abrazo desde Uruguay – Latinoamérica.

    • Sandra

      jajaja, qué bueno lo de clientes vampiro, yo no les he llamado así por escrito, pero sí que he llegado a pensar calificativos similares, jeje.. cada persona es un mundo, pero yo delante de gente super exigente y agobiante que regatean el precio, directamente me abstengo. Un saludo!

  • Fidel Anaya

    Tienes toda la razón y aplicaré tu consejo. Soy diseñador con larga experiencia, puede decirse que soy pionero en la profesión; al inicio de mis actividades establecí precios que conforme ganaba experiencia subía los precios, fue constante y emocionante, hasta que comenzó la competencia y la saturación, entonces empecé bajando presupuestos hasta hoy que dejaré de pensarlo para el próximo año, tengo la experiencia y talento que deben de valorarse y de paso una refrescada de imagen personal será gratificante en varios aspectos dirigidos al éxito, manteniéndome en mi nicho de mercado. Gracias y felicidades.

  • Marcelo Pérez Izco

    Excelentes consejos! Varios aspectos ya los venía aplicando, pero lo de las ofertas con fecha límite me pareció muy buena idea!! Gracias Sandra!! Saludos!!

    • Sandra

      Me alegro, Marcelo! Gracias a ti por comentar :-)

  • Daniel

    Me encanto este artículo. Hece unos días encontré este blog y me facina, muy bueno el trabajo que se realiza. Lo seguiré bien de cerca, seguro que me será muy util.

    Desde Cuba un Saludo

    • Sandra

      Muchas gracias, Daniel, me alegro mucho!

  • Mariana Eguaras

    Excelente artículo Sandra, gracias por compartirlo.

    Con alegría he notado que algunas de las sugerencias que planteas las he ido llevando a cabo, y puedo decir que dan resultado, a mí me lo han dado.

    ¡Saludos!

    • Sandra

      Me alegro, Mariana!