Tecnología y Coaching para Emprendedores

Intrusos & Intrusistas: La Cara y Cruz de la Profesión

intrusos

Todos en algún momento hemos sido y somos intrusos de la profesión y todos antes o después hemos sufrido las consecuencias del intrusismo de otros en nuestro sector. ¿Intrusos o intrusistas? Esta es la pregunta que planteábamos hoy en el hangout sobre intrusos en la profesión, en que hemos dado muchos puntos de vista y explicado más de una anécdota.

La palabra intruso tiene de por sí una connotación considerablemente negativa. Si nos entran a robar a casa decimos que ha entrado un intruso. Y si alguien dice que es diseñador/SEO/programador/etc y no está más que en pañales le llamamos por el mismo nombre, como si de alguna manera también nos estuvieran robando, en este caso nuestros clientes.

La pregunta es: ¿de verdad queremos esos clientes? Porque con tanto cuento de crisis hay mucho jeta suelto, así que si alguien “de fuera” se lleva a uno de esos clientes que quieren una web por 200€, pues como que nos hacen un favor.

Si te interesa ver el vídeo con las opiniones de ocho profesionales del sector, te animo a ponerte cómodo y mirar este vídeo de dos horas de duración. En él se han aportado muchas visiones e ideas que me han parecido muy útiles. Y si quieres ahorrarte el tiempo, en este post te he resumido mis conclusiones del evento.


Intrusos en la profesión

Muchas veces nos indignamos por los intrusos en la profesión que supuestamente hacen que nuestro trabajo se valore menos. Hay profesiones como la de los abogados y arquitectos que tienen un colegio oficial detrás que les respalda y protege, cosa que en nuestro sector no sucede. Nos ofendemos cuando vemos que a un fontanero no le regatean el cobrar 100€ por cambiar una pieza del grifo y a nosotros nos vienen casi a sacar las muelas para que les hagamos una web (o cualquier otro servicio) a un precio de risa, porque claro, el vecino del quinto se lo hace por menos.

Bien, la reflexión que yo hago de esto es que no se trata de algo personal, sino que en la mayoría de los casos el cliente ignora el trabajo que hay detrás . Le parece que una web es como un Word, copiar y pegar cuatro fotos y tres textos y ya está. Bien, delante de estos clientes el consejo que te doy es que te hagas estas preguntas:

  • ¿Es un problema de desconocimiento?
  • ¿Está dispuesto a invertir en su negocio?
  • ¿Me gustaría trabajar con esta persona?

Veamoslo:

1. ¿Es un problema de desconocimiento?

Muchas veces lo que sucede es lo que comentaba, el cliente no tiene ni idea de en qué consiste nuestro trabajo y de por qué tiene el coste que tiene. A partir de aquí, también hay mucho jeta suelto aprovechándose del rollo de la crisis, así que a ese ni calabazas para Halloween. Si es un tema de desconocimiento, entonces es posible que te valga la pena perder parte de tu tiempo haciéndole entender el por qué debería contratarte y que propuesta de valor añadido tienes para ofrecerle. Para eso, deberías contestar las siguientes dos preguntas de manera favorable y ver si te conviene.

2. ¿Está dispuesto a invertir en su negocio?

Si no está dispuesto a invertir en su negocio, no pierdas el tiempo, dale la tarjeta de las hermanitas de la caridad y que se apañe. En serio, una cosa es que tenga dificultades económicas, quién no las tenemos hoy en día, y otra cosa es que quiera las cosas por su cara bonita. Podemos facilitar las condiciones de pago, podemos llegar a acuerdos, pero si de entrada no quiere invertir en su negocio, sea porque no tiene dinero, sea porque tiene otras prioridades, no pierdas el tiempo.

3. ¿Me gustaría trabajar con esta persona?

Esta pregunta sólo me la plantearía si efectivamente se trata de un problema de desconocimiento y a la persona le importa lo suficiente su negocio para hacer un esfuerzo e invertir en él. Porque si de entrada la persona me provoca dolor de cabeza, como que ya no hago ni el esfuerzo de intentarle explicar nada.

Si se dan los tres puntos, entonces hablo con esa persona y le hago ver por qué debería contratarme y qué beneficios y soluciones le aporto. Así, le puedo explicar cuál es mi trabajo, por qué soy la solución que anda buscando, que beneficios y valor añadido aporto y qué es lo que ganará si me contrata.


Educando al cliente..

Así, delante del intrusismo y de clientes que nos dicen que se lo hace a mitad de precio el vecino del quinto, lo que nos hemos de plantear es si es un problema de desconocimiento y cómo podemos convencerle de que necesita contratarnos. Para ello, yo creo necesarias dos estrategias:

  • Tener material a mano que nos sea de soporte
  • Aprender técnicas de venta y persuasión

Desde mi punto de vista, ambos son importantes. Si, por ejemplo, preparamos un buen dossier en un PowerPoint, un vídeo con los puntos clave, un buen portafolios, referencias de nuestros clientes y juntamos todo en un apartado de nuestra web a un solo clic de nuestros clientes, entonces tendremos todo lo que acredita nuestro trabajo y profesionalidad al alcance de nuestros clientes sin demasiado esfuerzo por nuestra parte (excepto el recopilarlo todo, claro).

Pero soy de la opinión que con esto no basta. No hacemos más que arrancarnos los pelos por tanto cara dura que vende webs a precios astronómicos que no valen ni una décima parte en monedas de juguete. ¡Saber vender es clave! El que se lleva el bacalao es el que convence, no el que está mejor preparado, no lo olvides. Es injusto, sí, pero es cómo funciona el mundo. No sólo hemos de ser buenos, sino que hemos de aparentarlo (que quede en acta que no defiendo aparentar lo que no somos, al contrario). Es la famosa frase de que la mujer del César no sólo ha de ser la mujer del César, sino que ha de parecer la mujer del César.


Consejos par evitar los problemas del intrusismo

Resumiendo, mis consejos para evitar los problemas derivados del intrusismo son:

  • Define tu nicho de mercado. Deja a 1&1 que se quede con su trozo de tarta, que el mercado es muy grande. Define tu nicho de mercado y apuesta por él.
  • Sé bueno en lo que haces. Y esto es, aprende de todo, pero especialízate en un área. Subcontrata lo que no sepas hacer a gente de confianza. Y fórmate día a día para ser mejor.
  • Aprende a vender y convencer. La venta es clave en el proceso, hay que aprender a convencer, porque sino el que es más hábil a nivel de comunicación venderá la moto y nos quedaremos sin el cliente, a pesar de ser mucho mejores que el otro.
  • Recopila todo el material de apoyo. Reúne en una sola página web todo el material que te ayude a convencer al cliente que eres su mejor opción, desde el portafolio, a referencias, presentaciones de PowerPoint y todo lo que se te ocurra.
  • Fórmate a diario. En un sector que no para de cambiar, no te queda otra que formarte a diario y no quedarte estancado en el pasado.

Intrusistas en la profesión

El que no haya sido intrusista que tire la primera piedra. Yo lo he sido, lo soy y lo seré. Y con mucha honra. El problema no es ser un supuesto intrusista, todos hemos empezado alguna vez en la profesión y todos hemos querido hacer nuestros pinitos en otras cosas. El problema es no ser transparente e ir de ser lo que no somos. Ese es el problema, el que no sabe hacer la o con un canuto y va de que es el mega super buen diseñador y tiene las santas narices de por un churro colgado en un palo cobrar 750€.

Ahora, si eres legal y no vas de ser lo que no eres, ¡adelante con el intrusismo! Porque aunque a primera vista pueda parecer un horror, aportas dos cosas buenas al sector:

  • Te llevas a los clientes que nadie quiere. El que valora un buen corte de pelo, no se va a que se lo corten a la academia de la peluquería. A ti te va bien porque aprendes, al cliente le va bien porque le sales barato y al resto le va bien porque se pueden centrar en los clientes que les aportan valor añadido.
  • Haces que se pongan las pilas. Seamos honestos, cuando ves que hay competencia, o te pones las pilas o te compras una pala y cavas tu tumba. Así que estás ayudando a que los que de verdad aman su profesión se esfuercen aún más en ser mejores y destacar.

Para acabar..

¿Y tú qué opinas? ¿Eres o has sido intrusista? ¿Sufres en tu día a día del intrusismo? Me encantará que compartas aquí tus experiencias, tus puntos de vista y opiniones, porque así es como entre todos nos enriquecemos y sacamos nuevas ideas y conclusiones. ¿Te ha gustado el artículo? ¿Qué añadirías o modificarías? Deja un comentario.


Comentarios

  • Jaume

    Hola Sandra.

    Estoy muy de acuerdo en lo que expones sobre que tipo de clientes debes evitar (o debes re-educar), pero tengo una duda desde hace tiempo: cuando os presentáis como “profesionales”, con que credenciales lo haceis? Me explico: yo no tengo formación académica sobre diseño y/o programación web, pero llevo más de 15 años dedicándome a esto, sea por cuenta propia o ajena. Toda mi formación es autodidacta y intento reciclarme y ampliar conocimientos día a día. Evidentemente no soy el típico sobrino que ha hecho un curso del Inem y te hace las webs por 100 euros (o menos), pero tampoco soy informático o diseñador de carrera, con lo que siempre me queda la duda de si soy o no soy un intruso en la profesión.

    En fin… seguiremos invirtiendo tiempo para aprender y, como mínimo, intentar hacer las cosas bien hechas.

    Un saludo!

    • Sandra

      Jaume, me encanta que me hagas esta pregunta. de verdad. Te voy a ser muy sincera, cuando me presento como profesional lo hago con toda mi cara, porque he descubierto que vende más una buena presencia y una buena labia, que no ser el número uno. La capacidad de convencer de que eres la solución adecuada está en tu capacidad de creerte que lo eres.

      La titulitis ya no sirve nada. Yo empecé el máster en aplicaciones multimedia de la UOC y lo he dejado a medias porque me parece un churro con patatas. Si lo terminara sería por el título, pero la titulitis cada vez sirve de menos y no creo que me valga la pena desembolsar 1500€ más por una formación que no me sirve más que para decorar la pared. Por el mismo dinero tengo un Mac que decore mi escritorio y además me sea útil.

      Cara a quedarte con la duda de si eres o no intruso en la profesión.. ¿sabes qué opino? Que hay que echarle narices y luchar por hacerse un hueco en el mercado. Siempre hay un roto para un descosido, se trata de averiguar cuál es el mercado al que podemos dar respuesta con nuestros conocimientos y aptitudes. Y a partir de aquí, aprender a vender y convencer.

  • Miriam

    Hola Sandra,

    tengo la experiencia de más de 6 años como diseñadora de producto en una empresa pero por lo que comentas también me hacían ejercer de diseñadora gráfica y tuve que ser intrusista al máximo para dar la talla y también tenia que actualizar la página web (no me gustaria llamarme intrusa cuando tenía que defender mi trabajo). Ahora ya no trabajo allí, pero creo que aprendí bastante de gráfico y me hizo dar cuenta que el diseño y desarrollo web es todo un mundo y empecé a interesarme por este sector.
    Ahora a parte del diseño de producto que me apasiona, otro de mis objetivos es llegar a ser intrusista del mundo web y a partir de allí espero llegar al menos a la suela de tus zapatos, por eso te sigo, porque en tu blog puedo leer y aprender cosas muy interesantes de vuestro sector que espero algun día pueda llamarle mio.

    Gracias por compartir tu conocimiento.

    • Sandra

      Hola Miriam, que has de llegar a la suela de mis zapatos, llegarás a eso y a muchísimo más! Piensa que yo también soy intrusista, soy licenciada en Economía con el primer ciclo de ingeniería electrónica por Alemania, decidí dedicarme al diseño web allá en julio del 2010 y aun conservo la lista de pros y contras que me hice y que ponía que la contra de dedicarme al diseño web es que no tenía ni idea y empezaba de cero.. así que yo te animo a ser intrusista y mucho más!! Yo ahora soy intrusista de otras profesiones, como freelance no te queda más remedio que aprender de todo un poco, a partir de aquí para un proyecto de más envergadura subcontrato lo que no sé, pero voy haciendo mis pinitos en diseño gráfico, SEO, community managament.. y lo que haga falta!

      Un saludo y a por todas!
      Sandra

  • Sebastián Nassutti

    Hola Sandra,

    sigo tu blog desde hace ya un buen tiempo y me parece un excelente aporte a quienes queremos emprender y nos la vemos dificil ya que como tu bien has enseñado, ser freelancer/emprendedor no es solo cuestion de aprender cosas tecnicas (programacion, diseño, etc) sino tambien aprender a lidiar con clientes abusivos, ignorantes de nuestro esfuerzo y que en muchos de los casos resuelven todo llamando a un sobrino o amigo que “sabe de computadoras”.

    Definitivamente a lo largo de este tiempo nos has dado herramientas y conocimiento no solo eficiente, sino totalmente motivacional para quienes damos nuestros primeros pasos.

    Muchisimas gracias por tu esfuerzo y el gran aporte que haces.
    Un saludo.

    Sebastián

    • Sandra

      Hola Sebastián, gracias a ti por tus palabras, siempre es inspirador ver que las horas dedicadas a este blog sirven a los demás no sólo para adquirir conocimientos, sino para mantenerse motivados. Me gusta mucho compartir lo que sé y creo que es importante que nos apoyemos, porque la vida ya tiene suficientes dificultades para que además nosotros no nos ayudemos.

      Un saludo!
      Sandra

  • Jesús

    Hola Sandra,

    Ayer me perdí el Hang Out en directo. No pude llegar. Estaba intrus… digo trabajando. Pero tenía muchas ganas de verlo y al final lo vi entero esta misma mañana de 5 a 7 (cosas del insomnio).

    Estoy de acuerdo en muchas cosas de las que se han expuesto y que tu también recoges en tu artículo y creo que algún matiz importante se os ha quedado en el tintero.

    La pedagogía con el cliente para que sepa valorar el trabajo que paga, la necesidad de encontrar nuestro nicho de especialización (aunque sepamos un poco de todo) o saber cuando subcontratar, son tips buenísimos.

    Pero en lo que a intrusismo se refiere yo tengo mi opinión: el intrusismo no existe.

    Me explico: tal y como yo lo veo para considerarlo intrusismo debería de ser una profesión colegiada. Si no está colegiada cualquiera puede ejercer con sus conocimientos en un mercado libre.

    Dicho esto habrá que distinguir dos tipos de ‘caraduras’ que nos hunden la moral (que no intrusos):

    Por una parte esta el tipo ‘delincuente’ que te dice que te hace un seo (y no es seo) o que te diseña una página y te instala una plantilla (sin decírtelo y ni siquiera molestarse en adaptar)… y encima te cobran por esos servicios que, en realidad no están haciendo. Sin medias tintas: esto es robar.

    Por otra parte están los ‘que tiran los precios’: estos (si no están en el tipo anterior) suelen ser gente con poca experiencia o que están empezando. Esto NO es intrusismo por más que moleste algunas veces.

    En cualquier sector en el que no estén reguladas unas tarifas mínimas y/o máximas la mejor forma de “posicionar” un producto o servicio (y digo posicionar en términos de marketing offline, no enel sentido del SEO) es ser los mejores en la competencia en calidad O en precio. Sí intentas ser el mejor y más barato no serás el mejor en nada y casi siempre se lleva otro el gato al agua.

    Un principiante cobrará mucho menos que profesionales que llevan más de 10 años y tienen una reputación contrastada. La cuestión (creo yo) está en encontrar nuestro sitio en la curva de utilidad de los clientes.

    El cliente objetivo del que ofrece la mejor calidad no coincide con el de quien compite por precio.

    • Sandra

      Muy buena aportación. Efectivamente, no se le puede llamar intrusismo porque no es una profesión colegiada, es lo mismo que sucede con las peluqueras, fontaneros.. es el problema de estar en una profesión que no tiene un colegio oficial detrás.

      Por otro lado, lo que comentas de la curva de utilidad del cliente es una muy buena observación, porque hace hincapié en qué puedo aportar yo al cliente y a partir de aquí ver a qué cliente me he de dirigir.

      Gracias por comentar!
      Sandra

  • Unai Calleja

    Buenas Sandra,

    Te leo desde hace algún tiempo, y hoy me he decido a comentar un post, ya que este tema me toca de cerca como a otros muchos.

    Me hace gracia eso de que el vecino del quinto me lo hace por 400 euros. Desgraciadamente eso me ha pasado hace un par de semanas; querían la pedazo de web, con la que gestionar imagenes y galerias semanalmente, pues resulta que les habían presupuestado 400 €, y la verdad, yo me pregunto, ¿qué castaña de web pueden hacerles por ese precio? Desde luego dudo mucho que haga lo que ellos piden. Lo primero que pensé es que sería algun chaval que se cree diseñador web, por utilizar el editor visual en Dreamweaver.

    La verdad, fastidia un poco.

    Saludos!

    • Sandra

      Sí, sucede cada dos por tres, y aquí nos hemos de plantear dos cosas: una, ¿el cliente de verdad vale la pena? Porque si no sabe ver la diferencia entre un diseño bueno y uno de amateur, pues no te interesa como cliente. Y si la ve y prefiere el amateur, pues tres cuartos. Y dos, ¿sabemos de verdad vender? Porque yo cada vez veo más claro que en la vida el que sale adelante no es ni el más inteligente ni el mejor preparado, sino el que tiene mayores dotes de comunicación y venta..

      Ánimos!!
      Sandra

  • Hector

    Hola Sandra, que gusto haberme topado con tu web, no imaginas cuanto me has ayudado y motivado a regresar al mundo del diseño web. Llegué aquí buscando plugins de seguridad para WordPress y he terminado reencontrándome con mis orígenes intrusistas, hace 12 años aproximadamente.

    Entré a este mundo del diseño web a finales de 2001, haciendo cosas para mi mismo, y fue en 2002 que comencé a ofrecer mis servicios como “diseñador web”. Por supuesto ya para ese año conocía un poquito de HTML, CSS y tenía ciertas nociones de diseño gráfico. Venía formándome de manera autodidacta desde mediados del 2000.

    Al principio pensaba que era una profesión que no tendría mucho éxito, ya que lamentablemente la sociedad venezolana no le daba (y aun no le da) valor a la web, sin embargo son adictos a la misma; vaya ambiguedad… consumen web y aplicaciones de todo tipo pero no pagarían por desarrollar nada que beneficie a su negocio, si acaso el “sobrino que sabe de computadoras” les hace el favor.

    Luego de haber dejado la escuela de periodismo, me dedique a lo mio, el diseño gráfico, estudie hasta 2008 pero no obtuve el titulo, completé el ciclo básico de carrera y los ultimos tres trimestres de tesis eran impagables (una estafa). Total que el titulo que daban alli no tenía ningun valor ante las autoridades a pesar de que es un instituto reconocido por su calidad de enseñanza.

    En fin, estuve trabajando hasta 2010 mayormente enfocado en web. Desarrollaba mayormente en Flash, pero conocía WordPress casi a la perfección y me puse a estudiar PHP también, pero luego de varios problemas y decepciones con clientes y empleadores perdí la motivación, pasé por momentos muy difíciles, tanto en lo personal como en lo profesional, que me hizo revaluar o redirigir mi carrera y mi vida en un momento dado.

    Tuve muy buenas experiencias y excelentes clientes, pero también tuve infinidad de malas experiencias, de trabajos que ya habían sido firmados y/o aprobados y que de la noche a la mañana quedaban en manos de alguien que cobraba un tercio de lo que yo había ofrecido, y por supuesto, con una calidad que rayaba en la mediocridad. Para mi consuelo queda que dichos clientes aprendieron en valor de un trabajo de este tipo perdiendo el dinero. Es como si yo me ofreciera para ser mecánico automotriz cuando lo único que se es cambiar una rueda, es absurdo. También con empleadores que te ofrecían un sueldo atractivo y llegada la quincena no te pagaban y decían que para que yo cobrara debía esperar que los clientes le pagaran a la empresa (mayormente trabajé en agencias de publicidad).

    También estuve a cargo de la web de Movistar por una semana, entré como diseñador senior pero renuncié porque no soportaba la presión de trabajo y quedé sufriendo de los nervios. Yo trabajaba para una empresa que le hacía outsourcing a a Telefonica, y nunca viví semejante infierno como allí.

    A nivel freelance, te cuento dos casos de tantos. Una vez llegue a un concesionario de motos y hablo con el dueño, el tipo no solo me trato de manera grosera y hasta humillante, sino que me dijo “yo también soy diseñador”, y me señaló un pendón que había hecho en Corel Draw. Yo cerré mi carpeta, miré la mamarrachada publicitaria que decoraba el local y solo le dije, “ah ok… bueno, suerte”. El tipo me deja hacerle toda una exposición y lo que hacía era reírse, pero yo mantuve mi altura y me fui sin más, aunque lo que provocaba era patearle al menos una moto. Jajajajajaja

    La gota que rebosó el vaso fue un canal de TV muy famoso aqui. Presenté mi proyecto para la web del canal y me llamaron. me reuní con la asistenta de presidencia ya que la junta directiva del canal había visto mi maqueta y mi esquema de lo que se iba a desarrollar y querían que yo explicara más detalles. Hablando con la asistenta tomé de su escritorio las propuestas más relevantes, intento quitármelas pero se rindió y yo las leí, eran cuatro. La mía tenia un valor de poco menos de 3mil dolares, la más alta era de 25 mil$ que iba a ser desarrollada por CANTV, y otras dos de 1000 y 500 respectivamente.

    ¿Qué sucedió? Me aseguraron que el proyecto era mio pero siempre retrasaban la firma con alguna excusa, aun así confié en su “buena fe” y entregué varias maquetas con explicación de funciones que tendrían, e incluso una reorganización de contenidos ( que hasta ese momento ellos no habían hecho.

    Ya para finalizar. Luego de haber entregado todo eso y de varias visitas al canal, empiezan a no contestarme el teléfono, a no contestarme emails, y cuando la asistenta me contestó lo hizo de manera muy grosera. Resulta que un año después veo que aparece la web del canal con todo lo que yo había puesto, diseño similar y las mismas secciones, nombres y demás… Allí fue donde dije “dejo esto”.

    Luego me fui de la ciudad, conseguí trabajo en un foto estudio y me dedique a retoque fotográfico y edición de vídeo por un tiempo. Luego tuve que volver a Caracas por causas de fuerza mayor, y hasta ahora es que he decidido retomarlo en vista del impacto que tiene la web y los contenidos móviles hoy en día.

    Estoy totalmente desfasado, lo se, pero quiero aprovechar los últimos meses de este año para ponerme un poco más al día. Es difícil tener que volver luego de todas esas experiencias, y de haber cuestionado el valor de mi trabajo (que no monetario), pero es lo que me gusta hacer. Tuve la suerte de que la mayoría de mis clientes llegaron en cadena, por referencias entre ellos mismos, pero ahora me siento como todo un novato y como un intrusista, y tengo cierto recelo respecto al mercado actual, en el que abundan las “webs” de 100 euros y los “diseñadores” que creen que esto es PowerPoint o Word, sin tener un mínimo de conocimiento de como ofrecer soluciones reales a un cliente.

    Por ahora he armado un portafolio con los trabajos que he logrado rescatar y he incluido lo poco que he realizado en estos dos años, más que todo ilustración.

    Gracias por leer este comentario tan largo y felicidades por tu web, me encanta. Saludos. :)

    • Sandra

      Hola Hector, es normal que te desmotivaras, no es para menos. Lo del canal de televisión ya es de una poca vergüenza impresionante. Te aconsejo en adelante blindarte con un buen contrato de diseño web, de modo que si alguien rescinde la relación contigo, quede constancia de lo que es tuyo y de lo que es de ellos.

      Lo que sucede en Venezuela es algo global en el mundo latino, queremos bueno, bonito, barato.. gratis y rápido. Educar al cliente es algo que ha de formar parte de toda estrategia de venta. Yo te animo a volver a dedicarte, si los de la televisión se quedaron tu maqueta es por algo, yo hace sólo tres años que me dedico a esto, así que con ganas, esfuerzo y perseverancia todo se puede.

      Muchos ánimos y adelante!
      Sandra

  • Judith

    Llegué a este artículo desde tu artículo más reciente: ¿Tus Clientes No Saben a Qué Te Dedicas? (muy bueno… por cierto) Siempre que te leo me siento muy identificada porque piensas muy parecido a mi. De hecho un día dejé un artículo de tu blog abierto y lo leyó mi esposo ya que llamó su atención y me dijo, “esta chica se parece a ti, pareciera que el artículo lo hubieses escrito tú”… jajaja.

    Pero bueno lo que quiero comentarte es que me has hecho sentirme mucho más cómoda con esto de ser intrusa en el diseño. Yo estudié y me titulé en economía y mi carrera me encantó, pero las posibilidades de trabajar por mi cuenta eran pocas y ya no quería ser dependiente.

    Siempre me llamó la atención el diseño y un día me planteé empezar a hacerlo y comencé diseñando logos en una página de concursos que hoy se llama choosa, fui aprendiendo de muchos diseñadores, de las técnicas que usaban, pero básicamente todo por mi cuenta (de hecho gané 3 concursos), luego quise crear mi propio sitio web y me metí con wordpress y el tema de los hosting, ya de esto hace 4 años más o menos, ahora estoy estudiando diseño web, ya he creado sitios básicos con dreamweaver y modifico plantillas de wordpress, pero quiero aprender a crear sitios web y plantillas desde cero. Todavía me siento en pañales, aunque hay quienes me buscan para ayudarles en sus proyectos, porque les gusta como trabajo (o eso quiero pensar). Pero aún no ofrezco mis servicios, mi meta es iniciar este año, después de prepararme con una buena base. Te sigo desde hace algún tiempo, porque si bien, como autodidacta sé que puedo aprender y lo he venido haciendo (porque este mundo me encanta, mucho más que la economía! ) también es cierto, que no sé como desenvolverme en el medio. Y tus artículos siempre ayudan a aclararme un poco al respecto. Es un placer siempre leerte. Excelente artículo!

    • CreativaSfera

      Hola Judith! Me alegro mucho te identifiques conmigo, es todo un halago :-) Disculpa el retraso en contestarte, he tenido unos problemas de salud. Yo te animo a formarte y luchar por tus sueños, nadie te puede tildar de intrusista por la sencilla razón de que esta profesión no está regulada por ningún colegio profesional y todo aquel que quiera puede decir que es diseñador web. A partir de aquí está la ética de cada uno, yo el único problema que veo es al que va de diseñador web profesional cuando ni de lejos pasa de amateur, pero felicito a todo aquel que decide dedicarse al diseño web simplemente porque le gusta. Un abrazo! Sandra