Tecnología y Coaching para Emprendedores

Las Claves del Éxito en Tu Modelo de Negocio

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Cuando se trata de conseguir clientes, tenemos la tendencia de pensar en todo lo que debemos hacer para atraerlo, sin tener en cuenta muchos otros aspectos básicos. Así, terminamos trabajando con personas que comprometen nuestros valores y que nos desgastan profundamente. Antes de ni tan sólo plantearte buscar clientes, valdría la pena que te sentaras y reflexionaras sobre cuáles son tus valores y qué esperas conseguir de tu trabajo. Porque el tema está en que la mayoría funcionamos como autómatas, mirando que hace la competencia y que deja de hacer, sin pararnos a pensar en lo que de verdad queremos nosotros. Los hay que se mueven sólo por dinero y los hay que prefieren trabajar por valores, todo es lícito, lo importante es que sepas qué es lo que te mueve a ti.

En mi carrera profesional me he encontrado con varios clientes a los que yo hoy llamo cariñosamente chupópteros. Te chupan hasta la última gota de sangre. Son personas que te dejan física y psíquicamente agotado, que te desmotivan hasta un punto que pierdes la ilusión por tu trabajo y te incitan a pensar en buscarte un empleo y olvidarte de todo. Pero también en el camino he encontrado personas con las que colaborar ha sido todo un placer, proyectos en los que he disfrutado de verdad y gente con la que he incluso llegado a crear una amistad a raíz de una relación comercial.

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El error era pensar que hay gente buena y gente mala, pero no es así. Lo que hay es personas con las que conectas y personas que sólo verlas sientes alergia, nada más. Y el primer paso para saber con qué tipo de personas quieres trabajar es conociéndote a ti mismo.  Sólo es necesario que te imagines trabajando en aquello a lo que te dedicas y sientas todo lo que te hace sentir bien y todo aquello que te estresa. Imagínate también con un cliente, y piensa cómo te quieres sentir, que te gusta y que te disgusta, porque sólo cuando tengas claro cómo eres tú, podrás empezar a pensar en el tipo de cliente que quieres atraer.

Olvídate de la filosofía barata de algunos de que como autónomos no tenemos libertad de escoger, que ya hay grandes empresas que tienen los mejores clientes y a nosotros como freelance sólo nos quedan las sobras. No hagas caso a nadie que te quiera hacer creer esto, porque no es verdad. Escoger es clave si quieres tener éxito, porque sólo podrás ofrecer un excelente servicio si te identificas con el proyecto y te sientes a gusto con el proyecto.


No Negocies Con Tus Básicos

Este es un consejo que me dio un amigo una vez en Madrid y que rige mi vida: no negocies con tus básicos. Da igual lo que haga el resto del mundo, tus básicos son tuyos y son del todo innegociables.

Tus básicos no tienen por qué coincidir con los de nadie más, son los tuyos y por tanto del todo respetables. Si para ti es innegociable que el cliente no te moleste fuera de horas, es algo que tendrás que tener en cuenta cuando hagas el perfil de tu cliente ideal y definas el modelo de contrato que quieres utilizar. A partir de aquí, habrás de asumir las consecuencias de tal decisión, pues habrá personas que no querrán trabajar contigo si les marcas un horario. Lo importante es que tú estés cómodo con tu trabajo y con el tipo de cliente que escoges.

Hay personas que no soportan a alguien que no les mira a los ojos, otros que se enfurecen por dentro si les hacen esperar media hora… si tienes en cuenta cómo eres, todo esto te ayudará un montón a pensar en el tipo de cliente que quieres tener y los tipos de proyectos que quieres gestionar.

El error es que muchas veces partimos de una idea y un modelo de negocio que no se ajusta a nosotros, para trasladarlo a trabajar con clientes con los que no somos compatibles. Lo que sucede al final es que terminamos hartos de la profesión y o bien abandonamos, bien estamos todo el día cansados y de mal humor.


El Negocio Debe Ajustarse a Ti

Los modelos de negocio que funcionan han de ajustarse a ti, no tú a tu negocio. Lo que pasa con estas cosas es que al final terminas más quemado que una cerilla chamuscada y hay incluso personas que caen en una depresión. Antes de ni tan sólo plantearte ganar clientes, deberías pensar si lo que haces es lo que de verdad te gusta y donde puedes sacar a la luz tu máximo potencial.

Se terminó la época en que se estudiaba algo porque tenía futuro o se escogía un tipo de trabajo porque se ganaba dinero. ¡La motivación primera nunca puede ser el dinero! Porque si esa es tu única motivación, vas derechito al fracaso y tardarás más o menos en darte cuenta.

La verdadera motivación debe ser aportar valor añadido a los demás, porque sólo cuando pienses en dar lo mejor de ti mismo empezarán a surgir las verdaderas oportunidades. Y es de ese querer brillar con tu máximo potencial que tanto los clientes como el dinero empezarán a llegar.

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Así, el dinero es una consecuencia y no una causa. La causa debe ser querer ofrecer un servicio y/o un producto que aporten valor añadido. Si te centras en eso y no en el dinero, te darás cuenta de lo muy importante que es que el negocio se ajuste a ti y no tú al negocio, porque es algo donde vas a invertir infinitud de horas y si no lo disfrutas, antes o después terminarás tirando la toalla.

Tengo una amiga que quería montar una tienda online. Cuando me lo dijo reconozco que me quedé bastante a cuadros. Es una persona a la que no le gusta la informática y que valora mucho el fin de semana. Una tienda online no casa para nada con esos valores que para ella son básicos. Lo primero que me dijo fue que la idea era buena, y yo le dije que sí, que era fantástica, pero que el problema era que lo que implicaba la idea chocaba con sus valores de vida. Una tienda online no te va a permitir estar el fin de semana de vacaciones sin mirar el móvil. Y si además la distribución la haces tú, pues como que ni te cuento.

Así que el consejo es que antes de lanzarte de cabeza a la búsqueda de clientes te pares a pensar si tu negocio y tú camináis en la misma dirección. La única manera de tener éxito y ganar en el largo plazo es haciendo algo que te gusta y que te hace sentir bien. La vida ya tiene bastantes dificultades para que te crees una extra de trabajar en algo que no te llena ni va en línea con tus básicos y valores.


Haz lo que de verdad te gusta

Recuerda esto: nadie puede hacer las cosas como tú. Nos han educado en un sistema que nos ha hecho seres uniformes, en el que no se nos ocurra destacar o fulanito y menganito vendrán cuanto menos a reírse de nosotros. La nueva generación que sube tiene más claro que nunca que quieren mostrarse tal y como son y hacer aquello que les llena, creo sinceramente que deberíamos aprender de ellos y lanzarnos a ser tal y como somos, haciendo lo que de verdad nos gusta y nos mueve.

Sólo puede triunfar en la vida el que de verdad ama lo que hace y defiende sus valores. Me he cansado de escuchar que para ganar dinero no se puede tener ética, que hay que engañar y de más. No es verdad, se puede ganar dinero siendo una persona íntegra fiel a sí misma, lo importante es que de verdad ames tu trabajo y te dediques tanto que seas bueno en lo que haces. Si eres fiel a ti mismo y vives de acuerdo a quien tú eres, el resto está ya de camino.


Para acabar…

De este artículo quiero que te quedes con la idea de lo importante que es que seas fiel a ti mismo. Que vivas la vida que has venido a vivir y no la de cualquier otro. Que antes de lanzarte a la búsqueda de clientes mires en tu interior y definas tus básicos, valores y fortalezas. Y sobre todo, que escojas una profesión y un negocio que de veras te hagan sentir realizado. Con esto tienes ya los fundamentos sobre los que construir tu imperio y empezar a ganar clientes que no sólo te den dinero, sino que también te hagan sentir feliz y realizado.

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